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Título: El tiempo que nos une
Autor: Alejandro Palomas
Editorial : Suma
Páginas: 576 páginas
ISBN: 978-88483652527
Sinopsis
La abuela Mencía convalece junto a su nieta, Bea, que no quiere contar lo que de verdad le duele. Éste es el inicio de El tiempo que nos une, una novela coral de voces femeninas, una saga de mujeres con corazones tan grandes que son capaces de albergar desde el amor más profundo hasta el mayor de los sufrimientos. Entre las cinco protagonistas de la historia los lazos familiares se entretejen hasta formar una red que a veces atrapa, otras abraza y que, sobre todo, protege. Mencía, la matriarca sabia y deslenguada; Lía, que siempre se queda; Flavia, que vive en la ausencia; Inés, madre que sufre y amante que lamenta; y Bea, la más joven, son personajes inolvidables, que callan secretos pero gritan verdades, y que sienten y ríen y lloran.
Con delicadeza y precisión en el lenguaje, Alejandro Palomas construye un universo femenino de relaciones y emociones que nos envuelve. Y es que en El tiempo que nos une, como en la vida, pasan muchas cosas, pero al final lo que importa es quién ha estado navegando a tu lado.

Esta es una historia de mujeres. De mujeres valientes. De mujeres que ríen, que lloran, que sufren. De mujeres a las que la vida les da y les quita. De mujeres que anteponen su familia a cualquier otra cosa. De mujeres que buscan en las otras una guía, una razón para vivir. De mujeres que hablan pero también callan.
Me pregunto quién coño les habrá dicho a estas mujeres que sufrir en silencio te hace mejor. Cómo meterles en la cabeza que el silencio no engrandece, que eso es mitología griega. El silencio coarta, desquicia, enmudece, enferma. Eso lo sabemos bien las viejas. Y, bien pensado, y después de todo lo vivido, qué paradoja tener que llegar a mi edad para entender tantas cosas. Qué paradoja tanta lucidez rodeada de tanto callar.
Entre todas estas mujeres, la que más deslumbra en la novela es la abuela Mencía. Con su característica personalidad, repleta de momentos surrealistas e hilarantes, provoca sentimientos encontrados por culpa de ciertos pasajes de su pasado que no se llegan a entender perfectamente hasta bien entrada la trama. Y es que el propósito de Mencía es (y siempre ha sido) mantener las mujeres de la familia unida, cueste lo que cueste.
Cuesta abajo. Las conversaciones con la abuela son siempre en pendiente, colgadas las dos de un ar de ramas sobre un abismo cubierto de niebla.
Me he quedado con unas ganas inmensas de saber más sobre Helena, la primera gran pérdida de la novela (aunque ya no llegamos a conocerla en vida, DEP). Ha sido uno de los personajes ausentes que más me ha tocado la fibra, con permiso del pequeño Tristán, cuyo destino todavía no soy capaz de superar.
Ya lo sé, dice nuestro pequeño. Y con ese "ya lo sé" lo dice todo, lo que no queremos que sepa, lo que no sabemos ocultar, lo que no viviremos juntos.
Las palabras de Alejandro Palomas son hermosas pero pesan, hasta en ocasiones duelen. Su forma de expresar los sentimientos de sus personajes femeninos es admirable, llegando a desaparecer la voz del escritor, únicamente visible en descripciones antológicas que nos evaden a ratos de la realidad narrada.
En el horizonte flota una línea más negra que el cielo y el mar, más oscura que el mismo negro. Cuando perdemos la mirada en ella, todo se ordena porque todo cabe, caben los años de una vida, las historias queridas, las verdades que nunca quisimos oír. Cuando perdemos ahí la mirada, la vida habla y la noche escucha. La voz de mamá cruje sobre mí desde arriba. Su mano en mi antebrazo apenas pesa.
Esta novela ha sido un gran descubrimiento, si bien ya tenía a Palomas entre mis escritores nacionales favoritos. Sin duda alguna, seguiré leyendo sus obras y disfrutando de sus personajes (si todavía no habéis leído "Un hijo", os la recomiendo encarecidamente).
5/5 arcoiris